La semana pasada fui a ver a un tal Andreas Zanetti, un mes antes fue cuando nos hicieron la invitación y pregunte ¿quien es ese güey? me dijeron -es un cómico, comediante-. No quería ir por la sencilla razón de que uso auxiliares auditivos en ambos oídos... En el teatro a pesar de que casi siempre guardan silencio ahora resulta que todos compiten por hacerte reír con la novedad de que al soltar la carcajada todos los presentes, a su servidor y me imagino que a todos los que tengan problemas de audición nos molesta por la sencilla razón de que no entendemos lo que el personaje dice, de forma tal que todo mundo esta riéndose y su servidor encabronado por no haber podido escuchar la frase o palabra que dio pie a ese escándalo. Pues bien, como todo un macho me encabrone y me negué a ir a la presentación del tal Andreas ya que era tirar dinero a la basura, ¿que chiste tiene pagar por ver como se ríen los demás? pero ipso facto retire lo antes dicho y acepte gastar mi lana en un lugar que estaba seguro iba a estar lleno de gente y obvio con mucho ruido. Mi pronóstico fue acertado en cuanto a la gente y el respectivo escandalo -las voces, el choque de copas, la música de fondo- pero oh sorpresa cuando se aparece el tal Zanetti, parecía un concierto de alguien, en este caso obvio de Zanetti, termino de cantar la primera rola y sin dejar el micrófono se presento y aunque dijo que no le gusta contar chistes, estuvo platicando sus experiencias de la vida que resultaron unos buenos chistes, lo veía como un Adal Ramones más -sin ofender-, como ese compañero de la escuela que todos tuvimos y que cada lunes llegaba con sus historias llenas de humor, sarcasmo, despotismo y cinismo ramplón que nos hacia la vida más afable en la escuela o el trabajo, pero no, este tipo resulto que a demás de cantar toca el piano y según vi en un vídeo de YouTube también baila hasta Break Dance, -me dije: ¡esta cabrón este güey!- el momento más sublime de esa función para su servilleta fue que haya interpretado el "Huapango" del Sir Tlatoani -perdón por no usar Lic. o similar, están demasiado desacreditados para honrar la memoria de persona alguna y menos la de un músico de este nivel que supo presentar los sonidos de la música tradicional de Veracruz en este arreglo para sinfónica y que a demás fue mi vecino, murió en 1958 en la Cd. de México, en la Colonia Condesa en la calle Amsterdam No. 295- Juan José Pablo Moncayo, Ufff mi pieza preferida, la interprete quien la interprete, -aiga sido como aiga sido, Felipe Calderón Hinojosa, Presidente Constitucional de Los Estados Unidos Mexicanos Dixit-. Nuestro lugar fue justo al pie del foro por lo tanto tenia las bocinas casi colgadas de mi face-jeta, cara- por lo tanto entendí casi el 80%* y más de lo que este showman presento esa noche. Cuando se volteaba por alguna razón propia de su espectáculo, no podía entender lo que decía, creo que es necesario que solicitemos las PcD y sus acompañantes y/o invitados pantallas en las que podamos leer lo que estas personas dicen y así poder disfrutar al 100% del espectáculo. Les recuerdo al público en general pero sobre todo en este caso a las personas que ofrecen espectáculos que las PcD que tenemos algún grado de deficiencia auditiva es muy importante poder leer los labios del emisor para poder entender su mensaje mientras llega el sistema close caption a los bares, teatros y demás sitios de concentración masiva y que al parecer falta mucho, ya que mientras en Estados Unidos y Europa ya existe este sistema de subtítulos para TV y videos por acá aún no hay nada. A pesar de todo me divertí con lo que entendí.
Ahí les va Huapango con Plácido Domingo y la Filarmónica de Berlin.
Sir Tlatoani Juan José Pablo Moncayo

La bibliografía del Sir Tlatoani
*Llevo conmigo un graficador de voces y silencios que el final me da un promedio de recepción y comprensión del lenguaje según la Real Academia de Tepito.