Gracias a que desde hace aproximadamente 6 años uso auxiliares auditivos en ambos oídos resulta que en el momento que más necesito los aparatos o mejor dicho, que en ese momento importante -una reunión de trabajo, recepción y/o entrega de documentos- no se apague el aparato por el agotamiento de la pila, sucede exactamente lo contrario, 7%$·%·& ¿como es eso? pues sí, las leyes de Murphy no fallan. Después de tanto tiempo tome varias previsiones como cargar una pequeña bolsa de puras pilas en mi bolsa derecha, siempre y otra más en mi mochila en turno y otra más en casa, pero aún así, por exceso de confianza me he quedado sin pila. Por ejemplo, cursando un seminario nos invitaron a una visita a unos departamentos en la condesa, era a unas calles de mi domicilio y opte por no cargar las pilas en el pants y aproveche para correr un rato en el trayecto a la cita, pero oh sorpresa después del recorrido al conjunto decidieron tomar un café hasta parques Polanco y de ahí un compañero nos invito el almuerzo que ya tenia preparado en casa hasta la Col. San Rafael y no solo eso sino que al termino del almuerzo-comida una compañera propuso juegos de grupos, una vez en círculo cada persona tenía que hacer preguntas al que estaba a la derecha y a la izquierda. Antes de empezar con el almuerzo mi pila del lado derecho se agoto, solo podía escuchar por el lado izquierdo pero ese aparato es el viejo y no ayuda mucho, por lo tanto no entendía nada de lo que platicaban, algún compañero noto mi mutismo y no tuve otra opción que explicarles lo sucedido con mi pila, se acercaron todos haciendo un círculo pero ni así pude entender lo que me decían al oído, fue un fiasco el juego gracias a mi...
En el 2009 me invitaron a participar en el proyecto de un paso deprimido para un municipio de en el Estado de México, el ingeniero supuesto constructor necesitaba al proyectista y al tener ambos un amigo común, este nos recomendó y fue así como presentamos el proyecto sin saber su servidor que el ing. constructor de más de 80 años no veía, nadie me lo dijo pero pude darme cuanta cuando nos preguntaban cosas puntuales del proyecto y el ingeniero solo señalaba vagamente los planos, enseguida hice los señalamientos necesarios para aclarar dudas y así terminar con la presentación del proyecto. El Lic. asesor del presidente decía que eramos un buen equipo: un sordo, un ciego y dos borrachos -haciendo alusión a él mismo y un amigo común-
Este año no es la excepción, recién voy llegando de hacer un recorrido por el pacífico: Mazatlán, Culiacán y Cd. Obregón para realizar el levantamiento de las bases de las subestaciones de CFE y resulta que la persona que me asignaron para hacer las mediciones no puede ver de cerca -presbicia- y le lastima mucho la luz, jajajaj. Lo malo es que no me dijo en su momento, de lo contrario yo hubiera tomado la lectura de todas y cada una de las mediciones y así tener más certeza del trabajo que estamos haciendo. En algún momento revisamos las mediciones de una subestación y no había grandes errores como suponía así que pudimos terminar sin problemas nuestro trabajo.
Creo que todos tenemos que interactuar en algún momento con personas con algún tipo de discapacidad ya sea temporal o permanente y que sería conveniente que unos y otros lo manifestemos y podemos hacer saber a la otra persona que es más cómodo o menos incómodo, que hacer o no hacer para poder lograr el objetivo de nuestro trabajo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario